Fue raro para Evangeline levantarse dentro de una cueva y se estaba muriendo del calor.
— Darién. — llamo a su futuro esposo, pero no hubo respuesta. Miro a su alrededor para seccionarse de que alguien estuviera con ella, pero pensó mal, estaba sola y a punto de sancocharse, no muy lejos pudo escuchar el fluir del agua.
Se giró y justo detrás suyo se encontraba un río y un barquero, de inmediato entendió que había muerto, las lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas. Caronte llevaba un túnica de color negro que tapaba parcialmente su rostro y era quien transportaba las almas a través del río Aqueronte hacía el...