Todos se levantan de golpe cuando una luz cegadora se poso en sus ojos, todo lo que le había mostrado Yahveh era realmente impactante, sobre todo porque había nacido de diferentes dioses, con mucha más razón era poderoso y Zeus no podría competir contra él, su destino literalmente era ser derrotado.
El dios griego se levanta del suelo enojado y con muchas ganas de pelear con su hermano menor, lo que avecinaba iba a ser mucho más destructivo que lo que hicieron en la tierra. El lugar que alguna vez fue sagrado iba a ser mancillado por una guerra celestial. Lo serafines se colocaron en guardia de inmediato al ver...