Evangeline vio correr de regreso a Hermes, ni siquiera tuvo tiempo de decirle unas cuantas cosas más a Zeus, estaba tan llena de irá que podría romper cualquier cosa que se le atravesará por la mitad.
— Gracias… no se ni siquiera darle las gracias porque estés viva. — Bruno se acerca a Evangeline.
— Esto no debe estar pasando, mucho menos este día, el oráculo dijo la fecha exacta de cuándo ocurriría. — Suelta frustrada. — ¿Cómo estás tú?
— Estoy bien, Isabel también, pero Charlotte está inconsciente, ya llamamos a la ambulancia. — Señala detrás de él donde la hermana Isabel cuidaba a Charlotte.
Evangeline corre rápidamente en...