Era un dia lluvioso en el pueblo Oso, las nubes tapaban el sol evitando que sus rayos tocaran la tierra para calentarla un poco, las brisas frías estaban circulando de forma fluida e impidiendo a los pueblerinos salir de casa, la preocupación invade los cuerpos de todos aquellos que sabían de la existencia de los dioses y la dichosa batalla que quiere dar Zeus contra el nuevo Dios que controla las masa. Evangeline ve las calles desoladas mientras que toma un poco de chocolate caliente para bajar los nervios, bajo la mirada hacia su mano izquierda, donde aún reposaba el anillo que Darién le dio de compromiso y el anillo...