No hubo más remedio que regresar al bosque, Delfos ya los estaba esperando de forma tranquila sobre una gran roca, de por si el no tenia expresión, la preocupación por primera vez se reflejó, desde el momento en que existió nada lo hizo perder la calma, pero en este siglo y en los futuros que veía no era para nada alentador seguir viendo las atrocidades de los humanos.
— Gracias por regresar. — habla Delfos sin verlos, en su cabeza estaba guardando el hermoso bosque que lo acogió por gran parte del tiempo.
— Nos necesitas Delfos, ¿Por qué no nos habías dicho? — le pregunta Evangeline.
— Porque iban...