—Me moría de ganas por tenerte así —dice Dante mientras le sostiene las manos a la cama y se mueve dentro y fuera de ella.
—Hazlo un poco más fuerte —pide abriendo un poco más sus piernas y encerrándolo nuevamente para hacer más intento el placer de tenerlo clavándose tan adentro suyo.
—¿Queres fuerte? —juguetea entre tanto muerde su cuello y la hace elevar la voz, completamente excitada.
—Si . . . quiero que me lo hagas con fuerza. Quiero escuchar como nuestros cuerpos chocan.
La complace.
Se acomoda de modo tal que pueda tomar sus piernas y colocarlas en su hombro, luego empieza a penetrarla, tal y como a...