Era la primera vez que Dante rechazaba un mimo sexual de su parte, por lo que evidentemente lo que necesitaba decirle era importante.
Aby salió de la bañera y dejó que la ayudase a cubrir su desnudez, mientras notaba cierta tristeza en su mirada.
—Dante, me estás asustando. ¿Pasó algo con Ámbar? —Era lo único que podía pensar. Que a lo mejor le pasó algo a su hija y teme decirlo, pero cierta tranquilidad siente cuando lo observa negar. —¿Entonces?
Entrelaza sus dedos con los de ella y juntos regresan a la habitación. Luego se sientan en la cama y en ningún momento es capaz de mirarla a los ojos...