Por primera vez, Ricardo creía en el amor sincero. La inocencia que vio en mí, había despertado en él un amor verdadero, y quería experimentarlo. Nunca antes Ricardo había tenido la necesidad de declararse a una chica, y mucho menos de decir "te amo". Por primera vez lo estaba haciendo a pesar de los estereotipos sociales y de su auto impuesta arrogancia. Estaba mostrándose vulnerable conmigo y en su corazón nacía el deseo de vivir un amor mágico que quería tener a mi lado.
Yo estaba tan emocionada que podía llorar de alegría, pero aún guardaba en mi ser, sentimientos de confusión y temor, y ese era el momento en...