Después de que Rosa realizó esas llamadas regresó a la mesa donde estaba aprendiendo a maquillarme y traía una enorme sonrisa de satisfacción.
―¿Y bien? ¿Quién es la mejor? Te dije que podías confiar en mí… —alardeó Rosa, acercándose a nosotras.
―¿Lo lograste? —preguntó Vanya.
―¡Ajá! ¡Sin duda! De hecho, Rachel… Oficialmente ya eres la nueva empleada de la cafetería del hospital. Mañana empiezas. Esta tarde tienes que ir a dejar tus papeles y entrevistarte con el gerente, Gerald… Es un gran tipo, te tratará bien… —admitió Rosa.
―¡Oh! Yo no podré acompañarte Rachel, porque pronto tengo que ir a abrir mi salón… ¿A qué hora llega Christopher ? —me...