—¿De verdad?
—Aja— Contesto enseguida, en un tono más alegre. —Lo veré mañana señor Baker, que tenga una linda velada.
Él no dice nada más, puedo escuchar sus pasos alejarse hasta perderse en la distancia, enseguida corro a la salida y asomo la cabeza, puedo escuchar desde aquí el sonido del ascensor y los zapatos de tacón de Rose.
—¿A dónde me va a llevar señor Baker?
—A tu restaurante favorito, hoy es tu cumpleaños.
—Así que es eso— Susurro para mí misma. —Hoy es el cumpleaños de Rose.... me pregunto si... ¿Sabrá mi cumpleaños? Lo dudo mucho ¿Por qué le importaría?
Niego repetidas veces con la cabeza, sacando esos...