—¿Por qué no? Cinco años es más que suficiente para que reacomode toda su vida y si la cosa sigue tan bien como ahora, sería bueno que le des una oportunidad ¿no crees?
—Supongo.
Hablando de otros temas, le he preguntado porque se ha venido a los dormitorios y me dijo que quiso es capar de las interrogantes de su madre, ¿De dónde sacas el dinero? ¿Cómo pagas todo eso? ¿Quién te lo está dando? Etc. Después de hablar un poco, nos ponemos a estudiar hasta tarde, necesito distraerme.
Durante los siguientes días, las cosas fueron de mal en peor, uno de mis profesores me ha reprobado dos bloques por...