—¿Qué tanto viste?
—Todo— Responde con voz titubeante. —Como lo siento cariño, no sabes lo mal que me siento que mis palabras hayan sido verdad.
—No, madre— Me alejo un poco de ella y pongo mis manos sobre sus hombros, apretándola levemente. —Todo lo contrario, gracias por advertirme de ella, fui necio por no escuchar tus palabras, la próxima vez no haré caso omiso a tus consejos.
Besa mi frente y me dice que vaya a dormir, le he dicho que tengo cosas que hacer, pero ella me dice que no, que hoy es mi cumpleaños y que debo ir a descansar ya que luego estaré más ocupado. Estoy demasiado...