—Señor Baker, me alegro mucho de conocerlo en persona.
—Eres el de las llamadas ¿no?
—Sí, sospeche que vendría y me he adelantado a todo, no quiero que comenta una estupidez y menos con esos dos idiotas, no voy a detenerlo si es lo que piensa, pero le voy a acompañar, así que... marque el camino.
Sin decir nada más empezamos a caminar por los pasillos hasta llegar al departamento de Mónica, poner la llave en el seguro es todo un desafío para mí ya que estoy temblando del coraje. Una vez que por fin logro quitar el seguro, abro la puerta con mucho cuidado y me voy hasta el...