Estando más tranquila, salgo de mi escondite con todas mis cosas y mientras camino hacia el ascensor, escucho las risitas de Rose provenir del pasillo adyacente, enseguida detengo mi paso y aprieto la escoba con fuerza contra mi pecho, enseguida le doy la espalda al otro pasillo, repitiéndome varias veces en voz baja “Si no me muevo no me ven”. Desafortunadamente, mi táctica se ve arruinada porque mi teléfono ha empezado a sonar, me muerdo el labio con fuerza, maldiciéndome en voz baja por no poner en vibrador esta cochinada.
Enseguida saco mi teléfono del bolsillo y veo que se trata de mi mamá, al tener las palmas de las...