Giselle se sentó en la mesa de la cocina, tomando su café mientras reflexionaba sobre su situación. Se dio cuenta de que había estado permitiendo que Julián la manipulara y controlara, y eso la enfureció aún más consigo misma.
Decidió que era hora de tomar el control de su vida nuevamente. Se levantó decidida, dispuesta a enfrentar a Julián y poner fin a su relación tóxica de una vez por todas. No permitiría que él la siguiera manipulando y utilizando para sus propios fines.
Con determinación en sus ojos, se dirigió hacia donde Julián se encontraba. Lo enfrentó con valentía, expresando sus sentimientos y dejando claro que ya no quería...