Elize había terminado de empacar sus cosas entre sollozos. Había defraudado a Ezra ya su vez, se sentía desesperada como nunca. Antes de ir al centro sentido había algo similar, pero ahora había vuelto todo, la angustia, la depresión, el llanto sin término, la hiperventilación, así que comenzó a pensar que era el final de su experiencia con el mundo de los caídos. Incluso ya le daba lo mismo si los originales la raptaban.
—Deja de llorar Elize, por favor, solo lo harás más difícil para los dos—dijo Sasha entrando y acomodándose en su cama.
—Vendrá a despedirse?—inquirió ella.
Él llevó la mirada hacia abajo.
—Dijo que ninguno de los...