Elize se había despertado con sus padres en frente, prácticamente mirándola a los ojos y aún tenía jaquecas por lo bebido la noche anterior.
—¿Ustedes que hacen aquí?—dijo apenas despegando un ojo de la cama. Sus padres la observaban con desdén.
—Supimos que perdiste el semestre, Elize...
—Sí, pero eso puede suceder...
—No a ti—refunfuñó su padre—. Eres una chica adulta que estudia cuando no tiende a entender algo y tú insististe con esta universidad.
—La universidad no es fácil, ¿vale? todo parece que es fácil cuando llegas aquí pero aquí todos son buenos o mejores que yo...
—Entonces no estás preparada, quizás es momento de volver a casa—espetó su...