Sasha había llegado al penthouse preocupada porque Enzo hubiera hecho una tontería más, además la llamada de Ezra no ayudó mucho a la situación, no le explicó nada, solo le dijo que estaba en el penthouse y que quería verlo, que no estaba bien.
—¡Hermano!—dijo recibiéndolo Enzo, quien se encontraba más palidecido de lo normal.
—¿Qué te sucede?—atisbó a preguntar rápidamente a Sasha mientras divisó a Ezra sentado en el living.
—La sangre de Elize le sucedió—le explicó Ezra.
Elize se había quedado en lo de sus padres para dejar a los hermanos en intimidad. Y Sasha miró a Enzo intimidado, no sabía si creer en la veracidad de sus...