En cuanto a Elize y Ezra, terminaron de pasar tiempo con la familia de Elize y decidieron tener más intimidad en el penthouse, pero en cuanto abrió la puerta se encontraron con nada más y nada menos que Enzo.
—Tú otra vez?—preguntó Elize al encender las luces.
—Mortal, desde que soy como tú me vi obligado a esconderme. ¿Puedes compadecerte un poco de mí?
—Por eso vienes al lugar donde más te buscarán? —inquirió Ezra dejando las maletas en el suelo.
Enzo abrió una botella de vino y sacó tres copas para invitar. Elize y Ezra se miraban de reojo.
— ¿Dónde está Sasha?
—En el otro departamento—respondió Ezra.
—Lo...