El incómodo silencio se había prolongado por unos días, en ocasiones estaban en el penthouse y otras veces, Ezra llevaba a Elize a su departamento cerca de la universidad pero no sabía porque Elize comenzó a desmoronarse luego de la partida de Enzo. No tenía sentido que ella se desmoronara en vez de Ezra por lo sucedido, sin embargo, estaba lenta y se sentía ida, como si todo le diera exactamente igual.
—En ocasiones olvido las cosas—le comentó a Ezra uno de esos días. Él la miró con extrañeza.
— ¿Te sientes bien? ¿Estás tomando todos tus medicamentos?
—Sí, lo hago pero hay días donde siento que las cosas pasaron...