- ¿entonces qué? ¿yo tengo que aceptar lo que propones sin decir nada y mis clausulas me las discutes? – se queja ofendida sentada en la cama.
Santino y Abril estaban dialogando sobre las cláusulas del acuerdo que elaborarían entre los dos, pero ninguno se ponía de acuerdo con lo que el otro proponía y llevaban una hora discutiendo sobre qué sí y qué no está permitido en sus encuentros. Por un lado, él le exigía que vuelva a cumplir las mismas reglas que el primer contrato, con la diferencia que no quería mantener en secreto su relación y que podían quererse sin medidas y aunque ella estaba de acuerdo,...