Minutos Antes.
Se levantó con cuidado para no despertarla y se dirigió a la cocina donde se quedó mirando todo sin saber qué hacer. Es que él no era de esos hombres románticos que le hacen el desayuno a sus novias y le lleva a la cama. Santino Rivas de romántico no tenía nada, pero eran como las nueve y media y ya tenía hambre y aunque no sea igual que todos los hombres, quería sorprenderla con algo.
- A ver . . . qué puedo hacer. – dijo realizando un paneo con sus ojos.
Se dirigió hacia la heladera y al abrirla no encontró nada, frunció el ceño para...