—¿Sr. Brown?— preguntó Emma a Leonardo que estaba de espaldas a ella.
Lentamente, el lobo se puso de pie y giró hacia la morena, con una sonrisa torcida y que por segunda vez aquel día, envió una ola de cosquillas a su abdomen bajo, pero ella era una experta en contenerse y el control promiamente tal, le ofreció una sonrisa cortés. — Soy María Camelia Respreto. — se presentó la morena. Muy disimuladamente, había podido echarle un ojo a aquel enorme hombre, joder, tenia el cabello largo en una coleta, sus brazos eran tan grandes que estaba segura podria romper varias cosas con ellos.
"Quiero que me rompa..." Se encontró...