Emma vio volver a Adriano junto ella, unos minutos después, iban en primera clase hasta Vancouver, se había levantado de su lado cuando había recibido una llamada y dirigido al pequeño bar dentro del avión, ahora le sonrió cuando se sentó a su lado con un Borbón en la mano.
—Tienes que dejar de hacer eso…— dijo la morena poniendo su mano sobre la del contrario, Adriano entrelazó sus dedos y le miró de forma interrogante.
—Amore mío, ¿A qué te refieres? — preguntó el mayor, acariciando de forma perezosa con el pulgar la mano de Emma, ella suspiro, incapaz de saber si lo hacía a propósito o no.
—Me...