Observé cómo sus ojos se agrandaban y su postura se tensaba ante mis palabras. ¿Por qué dije eso? Estaba atrapada en el momento. Quería decirle cómo me sentía. Sabía que estaba enamorada del hombre que estaba frente a mí. Si él me amaba o no, en ese momento no importaba. De alguna manera me sentía aliviada. Estaba más en paz conmigo misma. Solo necesitaba que él lo supiera. Damian parecía conflictuado y sorprendido por mis palabras. ¿Por qué le sorprendía tanto? Inhalé profundamente y le sonreí.
—No te preocupes. No te estoy pidiendo que lo repitas. No te estoy pidiendo que digas nada sobre eso, para ser honesta —le dije....