—¡Athena! Ven a jugar conmigo —dijo Thomas mientras tiraba de mi mano. Sonreí y asentí. Rose y Jace paseaban de la mano. Mi hermana y Dean estaban sentados en un banco, mirándonos. Sabía que querían estar solos y no quería ser la tercera rueda. Damian estaba por ahí, en algún lugar.
Cuando me acerqué al área donde suelen jugar los niños, me senté junto a Thomas, que estaba observando a los otros niños jugar. Le di un codazo y le hice un gesto para que se fuera hacia los demás. Sabía que él era muy frágil y no debía esforzarse en ninguna actividad, pero aun así quería que jugara con...