—Sal de una vez —dijo Chris con un suspiro. Yo lo miré con desdén, pero no me moví en absoluto. Quería molestarlo aún más. —Athena, sal. Tengo una fiesta a la que ir —insistió. Parpadeé varias veces. ¿Una fiesta? Justo lo que necesitaba en este momento. Sonreí y observé cómo Chris suspiraba.
—Voy contigo —anuncié.
—No te invité —mencionó Chris, haciéndome encoger de hombros.
—Nadie sabrá que estoy colándome.
—Es mi fiesta —dijo, levantando las cejas.
—¿Dejaste tu fiesta para recoger a una chica random? —pregunté mientras lo miraba.
—Sí. Y ahora me estoy arrepintiendo —exhaló. Le sonreí con inocencia y puse ojos de cachorro.
—¿Puedo ir a la fiesta,...