Estaba sentada en mi oficina, ya planeando la reunión de Damian para mañana para no tener que hacerlo y perder tiempo al día siguiente. Mi teléfono pitó dos veces, señalizando que tenía un mensaje. Tomé una respiración profunda y saqué mi teléfono de la parte trasera de mi bolso.
De: Jace
The Berry Café a las seis
Miré el mensaje, tratando de idear un plan sobre cómo iba a encontrarme con él, sin que Damian se molestara o me acompañara. Quizás Damian debería venir. Jace parecía ser impredecible e inestable. Mis ojos se desviaron hacia mi muñeca, donde aún estaba presente la marca de su agarre apretado. Tomé el teléfono...