—Ross está durmiendo en el sofá —me dijo Chris. Entré en su casa, admirando la enorme mansión, que parecía aún más grande que la última vez que la vi. Noté a Ross dormido en el sofá, con la boca abierta y roncando, lo cual me hizo reír suavemente.
—¿Por qué está durmiendo en el sofá? —pregunté mientras me acercaba al chico dormido.
—Yo estaba en la sala cuando vino a decirme que te recogiera. Supongo que se quedó dormido aquí mientras nos esperaba —me explicó Chris.
—¿Tú todavía estabas despierto a las tres de la mañana? —pregunté incrédula. Él asintió y señaló una pila de archivos.
—Puede que me guste...