Isabela no perdía oportunidad de encontrar la forma de unir a Alba con su hermano, así que se ingenió un plan por lo que mandó a llamar a la joven a su oficina.
-Alba qué pena contigo, sé que tienes mucho trabajo, pero necesito un favor urgente y esto solo te lo puedo confiar a ti.
-Claro -respondió parpadeando con emoción-; gracias por contar conmigo. ¿Qué tengo que hacer?
-Necesito que le lleves estos documentos a Santy, que se los entregues en sus manos, y que esperes que los firme y los traigas
-¿A Santiago? -cuestionó, en esas dos semanas no lo había visto, solo sabía de él por su...