New York- Usa
Días después.
Santiago había regresado a su casa. Tere consideró que si no estaban casados no tenían por qué vivir juntos. Ambos jóvenes aceptaron y comprendieron a la señora. No obstante, almorzaban juntos, salían a cenar, estaban recuperando el tiempo perdido, sin embargo, Alba estaba decidida a demostrarle a él que en verdad lo amaba, además Isabella, y María Paz, ya se habían encargado de darle muchas ideas.
Esa mañana Alba se metió a la ducha, decidida a poner en práctica los consejos de sus cuñadas. Ella sabía que ese día había una Junta General de Accionistas en Vid-Mal, y que él iba a asistir, por eso...