Alba y Santiago junto a su hijo, salían tomados de la mano del juzgado, Alex ya era un Vidal.
A pesar de que la vida había mejorado para ambos, aún se sentían tristes por lo sucedido con María Paz.
Del juzgado se dirigieron a la casa de los padres de Santiago, quienes organizaron un almuerzo, para celebrar.
La señora Vidal, como siempre los recibió con mucho cariño. Isabela, Nando y sus pequeños hijos ya habían llegado, María Paz tratando de disimular su tristeza, saludó a su sobrino con una sincera sonrisa. Tomaron asiento en la sala de la casa, mientras Santiago se dirigió con María Paz a su habitación, ambos...