El día que fui a ver a mi papá, decidí primero pasar por la casa.
Todas las pinturas que papá había hecho en vida estaban guardadas en una habitación especial; entre ellas, había una que era mi favorita.
Era una pintura que papá hizo a partir de una foto de nosotros dos en una salida al campo, un recuerdo invaluable entre padre e hija.
Conduje hasta la casa y, al llegar, vi a la empleada doméstica arrastrando una gran bolsa de plástico, aparentemente para tirarla.
De repente, un mal presentimiento me invadió, corrí hacia ella y la detuve, preguntándole con urgencia:
—¿Qué vas a tirar?
La empleada evitó mi mirada,...