He empezado a soñar con el papeleo.
Últimamente no tengo tiempo para nada, todo mi día se consume al máximo en la oficina y he vuelto a mi pequeña adicción universitaria con el café.
He descubierto la peor parte de mi trabajo y es el enorme sacrifico y esfuerzo que requiere estoy tan cansada que muchas veces llego a casa y me quedo dormida en el sofá o repasando documentos.
Ha habido días que he salido del trabajo a las doce de la noche, superando con bastantes creces la jornada laboral legal
Después llego a casa y tengo que revisar
todo los correos, contestarlos y volver a
repasar lo hecho...