—No te entiendo, de verdad que no lo hago, me dices que te deje en paz que este matrimonio es como una cárcel para ti y te doy tu espacio porque quiero que te sientas mejor pero tú... —Se peino el cabello buscado las palabras en su cabeza, unas que no hicieran que esto se complicaran mas—. Sigues comportándote así. —La señaló.
—¿Cómo quieres que este cuando permites que cualquiera se quede a vivir en nuestra casa? Sin consultarme, estamos casados, joder. —Marco se mofó irónico. De verdad que no la entendía. Ahora salía con el argumento de que eran un matrimonio cuando ella solo se dedicaba a ignorarlo y...