—No te muevas. Yo voy por él —Marco dijo con una gran sonrisa y Megan sonrió negado, su novio era un exagerado, ni siquiera se le notaba el embarazo, sin embargo, sonrió a ante su acto de amor. Todos sus mirando se había disipado por completo, ahora que sabía que Marco estaba igual de ilusionado que ella ambos estaban muy felices con la noticia y en la gran espera de tener por fin a su hijo entre brazos, aunque para esto faltarán muchos meses.
—Estoy embarazada, no enferma, soy realmente capaz de servirme un bazo de agua. —Megan exclamo pretendiendo estar molesta, en realidad le gustaba que Marco fuera asi...