Megan apretó sus labios, sabia que eso sí sería un problema, aunque tambien sabía que Marco no podría creerle no a ella. Eliza sonrió, eso le había dado la respuesta que buscaba y sintio mucho poder en sus manos, habia descubierto el talon de Aquiles de la rubia y no dudaria en usarlo, eso lo podria jurar, pero esta vez seria mucho mas inteligente, algo le decia que si iba asi sin mas a decirle a Marco lo que habia visoto no le creeria en absoluto, necesitaba pruebas contundentes que no pudiera negar.
—Él jamás te creería. —Megan lucho para que la viera segura también, Eliza sabía eso, pero a...