Megan subió sus manos al rostro del castaño acunándolo entre ellas, sentía tanto cariño por él, incluso podía percibir él aura de antes, aquella que era todo inocencia, sin más que solo el amor mutuo que se sentían los dos, aun pasarán por todo esto, ella lo quería, claro que no no podía negar lo que sentía por él, pues había sido el más hermoso amor que algún día tuvo, ese inocente amor de joven que siempre llevara en su memoria a pesar de cualquier cosa.
Mark también la tomó de la cintura, atrayéndola hacia su cuerpo, por un momento creyó que Megan estaba recapacitado respecto a lo suyo eso...