Al llegar a la casa, veo extrañamente las luces encendidas. Me bajo del vehículo, y el taxista, me está esperando por las dudas.
Si Eduardo no quería verme... pues me tendría que volver de alguna manera.
Golpeo la puerta. Sin embargo a pesar de esperar 5 minutos, nadie me atiende. Resoplo, busco las llaves que están en mi cartera, y las tomo.
Al abrir la puerta, ingreso. Lo hago con sigilo.
Me siento triste y desolada. No escucho ningún sonido.
La música está fuerte, de fondo. Lo único que puedo llegar a escuchar.
Atravieso el pasillo con un poco de incertidumbre. Al llegar frente a la habitación, de la planta...