—No, no tuve tiempo, pero en el placard tienes varios —respondió mientras desaparecía por el pasillo.
Agradecía que Lautaro estuviera un poco distante en esos días. No tenía ánimos de tener relaciones sexuales con él y tampoco me sentía muy bien de ánimo.
Me sentía enojada y solo quería desaparecer. Había llegado mi periodo y estaba agradecida de que la doctora se hubiera alejado, ya que no tenía ánimo de fingir frente a él. Aunque tenía que admitir que él era experto en el sexo. Sabía que él probablemente lo tenía con otras personas, pero mientras no me contagiara de algo, no me importaba.
Miré a mi alrededor en el...