Me puse los guantes y rápidamente nos rociamos con el perfume enmascarador. La fragancia hace exactamente lo que dice su nombre: oculta nuestros olores para que podamos escondernos sin ser detectados. A menos que sea tu compañero... Podrías oler a tu pareja a kilómetros de distancia; incluso podrían olerte a ti cuando llevas la máscara.
—Así que... —sonreí a Hayleigh. Podía ver cómo su máscara negra se movía al levantar una ceja.
—¿Sí?
—¿Tú y Mike? —asentí hacia Mike, que estaba cargando su uniforme con armas. Sus ojos se abrieron de par en par y su boca cayó.
—¿Cómo?
—Oh, cállate —la interrumpí—. ¿Compañeros?
—Sí. —Sonrió con una pequeña sonrisa......