Estaba ayudando a Martha a preparar la cena, mientras Raúl y Harry se divertían con algo en el jardín. Yo cortaba las verduras mientras conversaba con Martha.
—Y fue entonces cuando le dije que tenía que superarlo, quiero decir, es solo un coche —dice, removiendo la comida que se cocina en la estufa. Me contó que era la receta famosa de su madre.
—Nunca entiendo por qué la gente está tan obsesionada con sus coches —respondo, negando con la cabeza. Raúl es igual, ni siquiera me deja poner los pies sobre su "bebé" de coche.
—Raúl nos habló de tus padres —dice, mirándome con ojos tristes. No sé cómo salió...