El juicio comienza nuevamente. Estoy sentada en una mesa con los padres de Raúl, mientras mis verdaderos padres están en la audiencia. Racheal no estaba nada feliz de que tuviéramos que reiniciar el juicio, pero la verdad es que ya no me importaba lo que pensara en este punto.
—Quisiera llamar a la señora Del Valle al estrado —digo. La madre de Raúl me mira aterrada, pero finalmente se dirige hacia el estrado, con las manos temblando.
—Bien, en primer lugar, ¿por qué ambos acusados están esposados y ella no? O les quitan las esposas a ellos o le ponen unas a ella —digo, lanzando una mirada a los guardias....