—Sé que esperabas evitar esta conversación, pero tengo que preguntar qué ha pasado ahí arriba. Parecías desolada—. Me giré para mirarla con el familiar ardor de las lágrimas en los ojos.
—Todo fue para nada, Red—. Grazné.
—No entiendo, ¿qué fue todo para nada?
—Harry - esta peleando de un lado a otro, evitándose el uno al otro—. Anuncié, y ella parecía confundida. —Aparentemente, Harry ni siquiera tiene herpes. Su médico confundió los resultados y ni siquiera lo tiene. He pasado por un infierno a causa de esto; el dolor de que me evitara, el miedo a tener herpes yo misma, la conclusión de que Harry tenía que haberme engañado...