Después de la larga y cargada reunión que tuve con Teo, ahora era el momento de enfrentar una conversación difícil con Lucas, en la que descubriría algunas duras verdades. No sabía cómo iba a decírselo, ¿iba a decirlo de una vez o a intentar suavizar las cosas?
Caminé junto a Teo de regreso a la sala principal. Durante todo el trayecto, esa misma sonrisa de suficiencia no desapareció de sus labios; en su mente, él había ganado esta ronda, pero no sabía que esto apenas comenzaba. Al abrirse las puertas, vi a Lucas lanzando una pelota de goma al aire, mientras Braulio tecleaba frenéticamente en su portátil. Por su expresión,...