Salgo de la oficina y me dirijo hacia el área de almuerzo. Morgana le mandó un mensaje a Raúl pidiéndole que se asegure de que Lucas no tire su taza. Ahora voy en camino a recogerla, esperando que Raúl ya no esté molesto conmigo cuando llegue. En mi opinión, no tiene nada por lo que estar molesto. Braulio solo me acompañó porque Raúl estaba dormido, eso de ninguna manera implica que Raúl esté siendo reemplazado.
Al llegar al comedor, el bullicio y el caos llenan mis oídos, ¡por eso nunca vengo aquí! Es como si estas personas nunca hubieran visto comida en su vida o si les hubieran privado de...