Yvaine.
Tras hablar, llorar y quejarme con Kim, por la aptitud intolerante de idiota Miller, pasé a estar totalmente triste a muy cabreada, y decidí que si el intolerante, CEO de Miller Holding no sabía perdonar, yo tampoco tenía porque estar rogando, así que decidí dejar de sentirme triste. También tenía mi orgullo, que esperara sentado, el señor idiota Miller, si pensaba que me iba a disculpar alguna vez en mi vida.
Ya por la tarde tras almorzar juntas, Kim y yo decidimos relajamos en la piscina y sobre las seis llegaron los profesionales de estilo e imagen, amigos de la modelo, para comenzar a arreglarnos para la celebración de...