Desde el punto de vista de Yira
—O tal vez podría preguntarle a ella. —dijo Freya con un resoplido, y luego se apartó.
—¿Funciona? —preguntó Gunnar con curiosidad.
—Deja que lo intente. —Magnus respondió.
Se secó las lágrimas y respiró profundamente para luego exhalar.
Podía oír claramente sus pensamientos, iba a pedírmelo amablemente. Pero si no cediera a la toma de posesión y al cambio. Ella haría lo que nuestros amigos más odiarían. Eso pondría nuestras vidas en peligro.
—Oye, ¿puedes oírme? —preguntó en silencio.
—Alto y claro. —Le contesté.
—¿Puedes ayudarme a cambiarme para que nuestro Mate pueda ver qué tipo de piel tenemos? —Preguntó Freya.
—Claro, pero primero...