Desde el punto de vista de Lairy
Me acosté en mi cama amamantando a mi pequeño con una sonrisa en la cara.
Calvin se sentó a mi lado mirando al bebé mientras Zachary se apoyaba en el marco de la puerta de la entrada.
Moví mi mano y toqué suavemente la mano del bebé.
—Es tan lindo... —susurré.
—Tiene tus grandes y hermosos ojos —Calvin respondió y luego se puso de pie—. Vuelvo enseguida —dijo y salió de la habitación.
Miré a Zachary frunciendo el ceño.
—Acércate... —susurré.
Se puso de pie, se acercó y se colocó frente a mí.
—Has estado muy callado desde mi parto, ¿te preocupa algo?...