Elizabeth no cabía de su asombro, la enfermera la miraba extrañada pensando que le pasaba algo.
—¿Señora se encuentra bien? —le preguntó
—Sí, si… todo está bien. Pero… pero ¿Está segura que mi sangre no es compatible con la de Gabriel? ¿Habrá algún error en los resultados?
—Sí señora, la prueba es 99 por ciento segura, así que no hay ninguna duda, usted no puede donarle sangre al paciente. Les recomiendo que busquen donantes lo más pronto posible, tal vez la madre del señor Gabriel podría donar, mientras tanto voy a ir a hablar con ella, no hay tiempo que perder.
La enfermera se retiró y Elizabeth enseguida comentó aún...